domingo, 27 de julio de 2014

Frecuencias Intermedias; Ver o No Ver...




Un papel amarillo garabateado con lápiz
"Guijarro y estrella imágenes absurdas;
... entre la mano y el guijarro vibra un acorde


http://www.quehacemosma.com/wp-content/uploads/
2011/10/Mayor-y-menor-y-barrilete-630x429.jpg

http://www.1st-art-gallery.com/thumbnail/166494/1/Paris,
-The-Seine-And-The-Quai-De-La-Megisserie

-Viewed-From-The-Quai-De-Horloge.jpg

Hamlet:  Ver o no ver... He ahí el dilema.
¿Qué es mejor para nuestra conciencia,
sufrir ilusiones, alucinaciónes, ideas preconcebidas, o levantarse en armas contra el océano del prejuicio, y oponerse a él y que así cesen?
Dormir, soñar, imaginar...
Nada más; y decir así que con un sueño
damos fin a las llagas del corazón
y a todos los males, herencia de la razón, y decir: ven, ensoñación, yo te deseo.
Morir, dormir, dormir... ¡Soñar acaso!
http://heartofthesunrise.files.wordpress.com/2011/05/222.jpg
¡Qué difícil! Pues en el sueño de los sentidos ¿qué sueños sobrevendrán cuando despojados de ataduras materiales
encontremos la paz? He ahí la cuasa de que nuestro engaño dure tanto.
¿Pues quién podrá soportar los azotes y las burlas del mundo, la injusticia del tirano, la afrenta del soberbio, la angustia del amor despreciado, la espera del juicio, la arrogancia del poderoso, y la humillación
que la virtud recibe de quien es indigno,
cuando uno mismo tiene a su alcance el descanso en el filo desnudo del puñal? ¿Quién puede soportar tanto? ¿Gemir
tanto? ¿Llevar de la vida una carga tan pesada? Nadie, si no fuera por ese algo tras la muerte —ese país por descubrir, de cuyos confines ningún viajero retorna— que confunde la voluntad haciéndonos pacientes ante el infortunio antes que volar hacia un mal desconocido.
La conciencia, así, hace a todos cobardes y, así, el natural color de la resolución se desvanece en tenues sombras del pensamiento; y así empresas de importancia, y de gran valía, llegan a torcer su rumbo al considerarse para nunca volver a merecer el nombre de la acción.
http://www.artehistoria.jcyl.es/v2/obras/1793.htm

[Parodia por FPH (fragmentos en cursiva) basada en la versión al castellano del soliloquio de Hamlet “To be or not to be”, del Instituto Shakespeare bajo la dirección de Manuel Ángel Conejero.
El sitio web http://4umi.com/shakespeare/ nos acerca a Shakespeare y su obra (véase banda lateral izquierda)]







[Grabado "Los Sueños de la Razón Producen Monstruos," #43 de los "Caprichos." Francisco de Goya y Lucientes, Museo del Grabado de Goya ©ARTEHISTORIA]

domingo, 6 de julio de 2014

Tres → ochenta y cuatro → cuatro → setenta y uno


¡Que complicado sos! le dice la Maga a Horacio Oliveira... a muchos de nosotros, a todos nosotros (imagen en http://bligoo.com/media/users/0/38487/images/la+maga.bmp.jpg)

No solamente somos inútilmente complicados. Somos estúpidos. Pero no estoy de acuerdo con calificar de estúpido todo acto heróico. Pienso en Jesús García Corona, nuestro Héroe de Nacozari. Quien no buscaba la muerte ni la gloria, sino salvar al pueblo de una explosión que habría tenido terribles consecuencias; trató, sin lograrlo llegar a un sitio suficientemente alejado del poblado que al mismo tiempo le permitiera escapar del tren. Logró lo primero; no lo segundo.

Cortázar pone en la carta del hermano de Oliveira los nombres de Richard Hillary y de Thomas Lawrence, héroes de las guerras mundiales segunda y primera, respectivamente. Buenos escritores ambos, no tan sólo para autoexaltarse.



Dice Esopo:
La zorra está hambrienta, ve unos racimos que cuelgan de la parra. Por mucho que trata, no las puede alcanzar. Se va de ahí diciendo "No están maduras." La gente que se expresa con desdén de aquello de lo que no es capaz, debería aplicar esta cuentecillo a su propia vida... concluye la moraleja.

Ilustración: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:The_Fox_and_the_Grapes_-_Project_Gutenberg_etext_19994.jpg



Y esta gente somos todos nosotros, porque nadie es suficiente del todo, ni siquiera los Goethe que decidieron ser geniales y acertaron.


Guillermo cabrera infante.pngPor cierto, en 1992 (http://elpais.com/diario/1992/11/18/opinion/722041208_850215.html)  Guillermo Cabrera Infante escribió en El País: Siempre he creído que Goethe, que murió en un mes de marzo nublado y oscuro, dijo "más luz", queriendo pedir que abrieran las ventanas antes de que cayera el telón. Pero no debió decir mehr licht, sino mehr licht-enberg, pidiendo un encore de esa montaña de luz (que es lo que significa su nombre), que era Georg Christoph Lichtenberg. Lichtenberg murió 33 años antes que Goethe, y no era alto ni hermoso ni apolíneo, sino un enano feo y jiboso y local, en Göttingen. Pero pudo alegrar, mínimo con máximas, el último minuto de Goethe y hacer feliz su frase de despedida. Goethe, que era teatral, había dicho de Lichtenberg que en cada broma suya había un dolor oculto. Pero pudo haber dicho que en cada dolor oculto de Lichtenberg (las jibas suelen doler) había una salida a flor de labios. Goethe habría aprendido de Lichteríberg a reírse de la vida...

http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Guillermo_cabrera_infante.png

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/6/6d/Mon3a.jpg http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/24/Mon3r.jpg
La Maga llegó a París con un hijo en brazos y sin un vintén en el bolsillo. No se sabe quién es ese Morelli a quien mucho se menciona en Rayuela. Seguramente ficción o casi, las morelianas no son para ella... es como querer armar el Meccano número 7 cuando apenas vas en el 2. La Maga me parece una persona admirable. Me encanta ver cómo Oliveira y sus amigos la aman, y también cómo los sorprende y confunde.

El A-B-C o de ida y vuelta entre el 1 el 2 y el 116

















Dijo George Battaille respecto de su novela L'Abbé C: El horror y la impaciencia ante la desesperación y la falta de voluntad; la oscura resolución de abordar la situación más obscena, la más humana a fuerza de eludir la regla humana - a su vez la de mayor fuerza consciente - hacen del erotismo agudo de una historia banal, el equivalente a una risa o un llanto incontenibles.



Céline Alata, decoradora de interiores de 25 años, que se define a si misma como amoreuse des belle choses propuso hace dos años un remake irreverente de la Olympia de Manet que parece escarbar en el tiempo superficial de nuestra época y va, con Warhol, De de la A a la B y de regreso.




Aun cuando nunca llegué a ser un vago consciente, estoy seguro de haber visto el musical Oh Calcutta!, lo que no sé es si fue en Nueva York o en Londres.



El título está inspirado en una pintura de Clovis Trouille. ¿Es a él a quien Cortázar se refiere como el viejo Trouille que me sacaba de apuros por debajo de noches vomitadas de música y tabaco y vilezas menudas y trueques de todo género...?




En marzo de 1995 escribí un poema corto, en honor a un perfecto desconocido con quien pasé la noche luego de que salimos de un antro de mala muerte. No nos volvímos a ver, pero sí se lo leí por teléfono:

El otro

De la anónima noche,
de entre la gente que sólo a veces cobra forma,
de entre las artes del disk jockey
llegaste a mi espalda
agradable desconocido.
Nuestro primer contacto
fue también anónimo y nocturno;
diríase que dictado por el diablo;
asombroso, aterrador, tentador desconocido;
no quiero olvidarte.
No hubo entre nosotros
paraísos artificiales ni realidad virtual;
pero la realidad adquirió un carácter diferente
y nos acompañó el elogio de las quimeras químicas:
Baudelaire, Artaud, Bataille ... ¿Burroughs?

El amor suele transitar
por la avenida del deseo y del desorden;
por la certeza de que el otro, todos los otros,
son, cada uno, uno;
nuevo y distinto este día o esta noche.


viernes, 4 de julio de 2014

Setenta y tres y otras decisiones.

El tantalio debe su nombre al héroe griego Τάνταλος.  Es el elemento químico número 73.

Entre los números primos, el 73 ocupa el lugar 21. En tercero de primaria aprendimos que veintiuno es igual a siete veces tres.

La segunda forma de leer la novela Rayuela del genial Julio Cortázar comienza en el capítulo 73.

Abre ese capítulo con una referencia al fuego [fuego sordo, sin color, que corre al anochecer por la rue de la Huchette, sale de los portales carcomidos, de los parvos zaguanes... fuego sin imagen que lame las piedras y acecha en los vanos de las puertas y produce una quemadura dulce, que dura aliada al tiempo y al recuerdo... hasta calcinarnos]. A la derecha, una foto antigua de la calle de la Huchette.

Decidí dar a este blog el nombre de Tura, en referencia a ese mismo capítulo de Rayuela [...escritura, literatura, pintura, escultura, agricultura, piscicultura, todas las turas de este mundo...]

Quizás, como escribe Cortázar, las palabras envuelvan esto como la servilleta el pan, y dentro [en nuestro incendio interior] esté la fragancia, la harina esponjándose, el sí sin el no, o el no sin el sí, el día sin Manes, sin Ormuz o Arimán, de una vez por todas y en paz y basta.
  
A la izquierda, en escritura persa de derecha a izquierda: Ahura Mazda.