viernes, 4 de julio de 2014

Setenta y tres y otras decisiones.

El tantalio debe su nombre al héroe griego Τάνταλος.  Es el elemento químico número 73.

Entre los números primos, el 73 ocupa el lugar 21. En tercero de primaria aprendimos que veintiuno es igual a siete veces tres.

La segunda forma de leer la novela Rayuela del genial Julio Cortázar comienza en el capítulo 73.

Abre ese capítulo con una referencia al fuego [fuego sordo, sin color, que corre al anochecer por la rue de la Huchette, sale de los portales carcomidos, de los parvos zaguanes... fuego sin imagen que lame las piedras y acecha en los vanos de las puertas y produce una quemadura dulce, que dura aliada al tiempo y al recuerdo... hasta calcinarnos]. A la derecha, una foto antigua de la calle de la Huchette.

Decidí dar a este blog el nombre de Tura, en referencia a ese mismo capítulo de Rayuela [...escritura, literatura, pintura, escultura, agricultura, piscicultura, todas las turas de este mundo...]

Quizás, como escribe Cortázar, las palabras envuelvan esto como la servilleta el pan, y dentro [en nuestro incendio interior] esté la fragancia, la harina esponjándose, el sí sin el no, o el no sin el sí, el día sin Manes, sin Ormuz o Arimán, de una vez por todas y en paz y basta.
  
A la izquierda, en escritura persa de derecha a izquierda: Ahura Mazda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario